Su trabajo consiste en la realización de trabajos laborales que se les encomiendan. Pero trabajan principalmente en el mantenimiento y limpieza de la preciosa iglesia del monasterio, donde todos los dias se expone el Santísimo Sacramento del altar.
Su jornada termmina con un pequeño recreo después de la cena donde se juntan todas para cambiar impresiones y gastarse bromas totalmente inofensivas. Después de este recreo ,nuevamente ante el Señor ,para rezar las completas.”A tus manos,Señor. Encomiendo mi espiritu”.Vuelve el gran silencio y cada hermana se retira a su celda.
A cuantos las tratamos nos llama profundamente la atención su santidad, fruto de su intensa unión con el amado esposo,Jesucristo Nuestro Señor. Y fruto manifiesto de su santidad es su gran y serena alegría . Alegría que se hace desbordante en la Vigilia Pascual, en Nochebuena y en la Epifania -¡Ojalá, nunca falten santas vocaciones¡.